Thursday, August 14, 2008

CLINICA PSICO-MÉDICA ALARIO BATALLER


DR. SALVADOR ALARIO BATALLER
COLEGIADO Nº. CV-1.562
-Terapia cognitiva-conductual, Sexología e Hipnosis-
24 AÑOS DE EXPERIENCIA CLÍNICA

Mail:
alario7@msn.com
Webs:
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TIPO DE TRATAMIENTO UTILIZADO:

1. Terapia cognitiva-conductual
2. Terapia sexual
3. Hipnosis:
a) Clínica
b) Regresiva

PROBLEMÁTICA TRATADA:
a)Trastornos de ansiedad (pánico y agorafobia, obsesiones y rituales compulsivos (TOC), fobias específicas, trastorno de estrés postraumático, etc.).
b) Depresión (en todas sus formas).
c) Adicciones (Químicas: tabaquimo, alcohol cocaína, etc./No químicas: juego patológico, adicción a Internet, adicción a la compra, adicción al sexo, a la televisión, etc.
d) Agresiones sexuales: violación.
e) Acoso: laboral (mobbing), sexual, maltrato doméstico, etc.
f) Disfunciones sexuales: disfunción eréctil, eyaculación precoz, vaginismo, anorgasmia, falta de deseo, etc.
g) Fobias sexuales y transtorno de aversión al sexo.
h) Terapia de pareja.

HORARIO DE CONSULTA:
De lunes a viernes a partir de las 4 de la tarde.
TELÉFONOS DE CONTACTO:
(96) 3724197
665 606177

VER CURRÍCULUM Y CREDENCIALES EN:

CONSULTA PREVIA PETICIÓN HORA

Sunday, July 13, 2008

CUANDO HAY QUE CURAR


La presente obra, de un médico naturista y acupuntor, con más de veinte años de experiencia clínica, muestra el tratamiento eficaz de toda la patología hoy incurable por la medicina oficial (displasias, microesferocitosis, alergias, cáncer, etc.), utilizando como agentes terapéuticos la acupuntura, la dietética cartoniana, la hidroterapia y la psicoterapia (cognitivo-conductual), orientados hacia los factores determinantes de los problemas según una visión del enfermo como unidad viviente condicionada por un medio narural y social. Se hace hincapié en el factor psíquico como elemento fundamental en el acto de enfermar, ya originándolo o agravándolo.

Sunday, March 30, 2008

CLÍNICA PSICO-MÉDICA ALARIO BATALLER

DR. SALVADOR ALARIO BATALLER
COLEGIADO Nº. CV-1.562
-Terapia cognitiva-conductual, Sexología e Hipnosis-
23 AÑOS DE EXPERIENCIA CLÍNICA

Mail:
http://nohaymentesincerebro.blogspot.com

TIPO DE TRATAMIENTO UTILIZADO:

1. Terapia cognitiva-conductual
2. Terapia sexual
3. Hipnosis:
a) Clínica
b) Regresiva

PROBLEMÁTICA TRATADA:

a)Trastornos de ansiedad (pánico y agorafobia, obsesiones y rituales compulsivos (TOC), fobias específicas, trastorno de estrés postraumático, etc.).

b) Depresión (en todas sus formas).
c) Adicciones (Químicas: tabaquimo, alcohol cocaína, etc./No químicas: juego patológico, adicción a Internet, adicción a la compra, adicción al sexo, a la televisión, etc.
d) Agresiones sexuales: violación.d) Acoso: laboral (mobbing), sexual, maltrato doméstico, etc.
e) Disfunciones sexuales: disfunción eréctil, eyaculación precoz, vaginismo, anorgasmia, falta de deseo, etc.
f) Fobias sexuales y transtorno de aversión al sexo.
g) Terapia de pareja.

HORARIO DE CONSULTA:

De lunes a viernes a partir de las 4 de la tarde.

TELÉFONOS DE CONTACTO:

(96) 3724197
665 606177

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Tuesday, February 13, 2007

ADICCIÓN A INTERNET

TRATAMIENTO DE UN CASO CRÓNICO
DE ADICCION A INTERNET

Salvador Alario Bataller (*)

2006, Cuadernos de Medicina Psicosomática y Psiquiatría de Enlace, 79/80, 71-88


RESUMEN:
En este artículo se presenta el tratamiento cognitivo-conductual de un caso crónico de adicción a la red en un paciente de 39 años. La dependencia a Internet es considerada una adicción psicológica no relacionada con el abuso de substancias. La terapia psicológica normalmente empleada en el tratamiento psicológico del abuso de substancias y del juego patológico, como el control de estímulos, prevención de recaídas, exposición y prevención de respuesta y terapia de pareja son aplicadas en este caso y discutidas en su momento. Se muestran los resultados de los controles de seguimiento al mes, tres, seis meses y al año de haber finalizado la intervención.


Palabras clave: adicción a Internet, trastorno del control de los impulsos, adicción conductual, tratamiento cognitivo-conductual


SUMMARY

We present a case study in which we have successfully applied a cognitive-therapeutic cognitive-behavioural approach to a 39 year old man suffering addiction to internet. Dependence of internet is considered a psychological addiction not linked to substance abuse. Therapy habitually employed in the psychological therapy of substance addictions and pathological gambling, such as stimulus control, prevention of relapses, exposure with response prevention and couple therapy have been applied and discusses. Furthermore, we present de results of follow-up at one, three, six and twelve months.

Key words: Internet addiction, impulsive-control disorder, behavioural dependence, psychological addiction, cognitive-behavioural treatment.

(*) Dr. Salvador Alario Bataller
Clínica Psico-Médica (Valencia)
http://alario1.blogspot.com
http://nohaymentesincerebro.blogspot.com
alario7@msn.com



INTRODUCCIÓN

Los estudios de análisis del bienestar en la actualidad, con la consiguiente búsqueda de indicadores objetivos –más allá de las posturas oficialistas- arrojan resultados negativos, hasta tal punto que parece que el pretendido bienestar de los ciudadanos es más una quimera que un hecho (Kahneman y Krueger, en prensa). El estado de bienestar de que hablan las políticas públicas no se acompaña de un incremento efectivo del bienestar de los ciudadanos, lo cual resulta una gran e impactante paradoja (Diener y Seligman, 2004). La mayor disponibilidad de bienes de consumo y el condicionamiento para este fin parece relacionarse con la aparición de ciertas patologías antes inexistentes (o por lo menos, en algunos casos, con menores tasas que en la actualidad). Este es uno de los retos a lo que se han de enfrentar los especialistas en salud mental, buscando estrategias de intervención terapéuticas eficaces ante las nuevas demandas de tratamiento. Las patologías “de moda” tienen que ver con los cambios socioculturales de cada época histórica (Labrador, Echeburúa y Becoña, 2004). Por consiguiente, aparte de los trastornos poco cambiantes in tempore (esquizofrenia, depresión, trastornos de ansiedad, etc.), existen otros específicos de estos tiempos. Los motivos de los mismos son diversos, pues en unos casos son atribuibles al envejecimiento de la población (demencias), en otros se deben a la crisis de la familia (violencia familiar o abuso sexual); también atribuibles a la sobre valoración social de la estética corporal (trastornos de la conducta alimentaria o dismorfofobia) y, en otros, finalmente, se descubre su importante relación con las costumbres sociales y el modo de diversión (distintos tipos de adicciones). Vemos que por su propia idiosincrasia (un tiempo que no produce bienestar social real y dispone las condiciones para que se alzaprimen las adicciones), uno de los rasgos distintivos del S. XXI va a ser la proliferación de las conductas adictivas. Posiblemente a medida que pesen los años irán apareciendo nuevas dependencias; aunque en teoría cualquier actividad humana puede convertirse en una conducta adictiva, en la realidad resulta que no es así, dado que existen distintos factores catalizadores o favorecedores para que esto tenga lugar, asunto que iremos explicando a lo largo de estas páginas.
Aunque se han esgrimido argumentos en contra de la existencia real de las adicciones no químicas (porque toda adicción sería química, las otras cosa distinta) y las dudas de su diferenciación del trastorno obsesivo-compulsivo o por falta de control de impulsos (v., Adés y Lejoyeux, 2004), asimismo existen argumentos suficientes para considerar seriamente el punto de vista contrario. La adicción al juego, a la comida, a las compras, al sexo, al trabajo y a la red poseen unas características comunes, como la pérdida de control y la dependencia, el síndrome de abstinencia, la conversión de reforzador positivo a negativo en base al proceso patológico de la adicción, el acaparamiento total de la vida de la persona a causa de la dependencia, con sus notables y serias implicaciones en la vida individual y familiar de quienes las sufren (Echeburúa, 2.003).
A nivel biológico, las drogas tienen una gran capacidad para aumentar los niveles del neurotransmisor dopamina en el cerebro de las personas dependientes en el momento en que se produce el “subidón” tras su consumo. Sin embargo, este mismo efecto, el incremento de las tasas del neurotransmisor y sus consecuencias euforizantes, puede producirse después de un contacto sexual, de una comilona, en el enganche a la compra descontrolada o en quien es adicto a Internet. En estas denominadas adicciones sin drogas se provoca el mismo efecto biológico y los sujetos, una vez, adictos, se condicionan (habitúan o acostumbran) a altas concentraciones de dopamina.
La distinción entre drogas blandas y drogas duras sería irrelevante, ya que lo verdaderamente relevante en una toxicomanía estribaría en la dependencia y en la pérdida de libertad personal. Por este motivo, el tabaco puedo convertirse en una droga dura para un asmático si éste persiste en su consumo.
Dos son las características definitorias de los trastornos adictivos: la pérdida de control y la dependencia. Por ello, limitar solamente las adicciones a las substancias químicas (opiáceos, nicotina, alcohol o ansiolíticos) constituiría una visión ajena a la realidad. A decir verdad, existen hábitos de conducta aparentemente inocuos que, factores determinantes mediante, pueden convertirse en adictivos y, con ello, minar el control, crear dependencia y afectar severamente a la vida habitual de la persona concernida.
Muchos comportamientos generalizados, habituales en muchas personas, como tener relaciones sexuales, jugar al ordenador o salir de compras, pueden convertirse en algunas en una verdadera patología, a causa de su uso anormal (en función de su intensidad, frecuencia o de la cantidad de tiempo/dinero invertido), con efectos muy negativos en su estabilidad psíquica y en las relaciones familiares, laborales, sexuales o sociales en general.
Aseverar que cualquier comportamiento placentero puede convertirse en adictivo es, a todas luces, excesivo. Para ello se requieren unas condiciones determinadas de las cuales hablaremos ulteriormente con mayor pormenor. Una conducta placentera se convierte en adictiva cuando la persona pierde el control sobre la misma, la realiza a pesar de las consecuencias negativas, manifiesta una dependencia de la misma, no logra quitársela de cabeza, experimenta disconfort si no la lleva a cabo de inmediato y pierde interés por una diversidad de actividades que previamente le resultaban gratificantes. Así, pues, lo que diferenciaría el hábito de la adicción es que esta última posee efectos negativos de consideración (tabla 1).

Tabla 1
Límites entre las conductas normales
y las conductas adictivas
(Modificado de Echeburúa, 2.003)
1. Pérdida de control.
2. Fuerte dependencia psicológica.
3. Pérdida de interés por otras actividades gratificantes.
4. Interferencia grave en la vida cotidiana.


Los manuales diagnósticos al uso –i.e., el DSM-IV-TR (Sociedad Psiquiátrica Americana, 1995) y la CIE-10 (Organización Mundial de la Salud, 1.992)- no subsumen a las adicciones conductuales, psicológicas o no químicas, reservándose el término adicción para el abuso de substancias psicoactivas (opiáceos, cocaína, alcohol, etc.), pero el hecho de que el perfil clínico y el enfoque terapéutico sea el mismo en las adicciones psicológicas llevaría a plantearse seriamente la realidad de dicha exclusión.
En relación con lo apuntado supra, las adicciones psicológicas serían muy similares a las toxicomanías.
Del conjunto de adicciones objeto de estudio, la ludopatía, la dicción al juego o al trabajo parecen estar fomentadas por la sociedad actual, que alaba el éxito y el dinero rápido (asociado a ello el consumismo); del mismo modo, la adicción a la compra no es independiente de los valores sociales, en una sociedad que estimula el consumo, en la cual tanto tiene tanto vales (y no tanto eres tanto vales), y que además ignora el peligro inmanente del consumo inmoderado.
En realidad, la adicción a sustancias psicoactivas, así como la conductual, puede ser conceptualizada en función del paradigma del aprendizaje instrumental, como una conducta operante, es decir, como una conducta reforzada o mantenida por sus consecuencias, ya que dichas sustancias actúan como un poderoso reforzador tanto positivo (placer) como negativo (evitación del malestar o supresión del síndrome de abstinencia) (Farré Martí y Fullana, 2005). Del mismo modo, siempre en el marco del paradigma del condicionamiento clásico, determinados estímulos, tanto internos (diversos estados emocionales, como el estrés, el aburrimiento o la tristeza) como externos (personas o lugares concretos, momentos del día o días de la semana), condicionados tras su asociación repetida con el consumo de la sustancia o la conducta adictiva, desempeñan un papel igualmente substancial en la evocación y mantenimiento de la adicción, así como en la recaída después de un período de no consumo, debido a que desencadenan respuestas condicionadas de craving y cambios condicionados de la activación fisiológica. A la par, determinadas variables cognitivas (vbgr., creencias básicas relacionadas con la sustancia psicoactiva o con la adicción conductual y las expectativas de los resultados positivos relativos al consumo o a la conducta adictiva, entre otras) poseen así mismo una importancia especial tanto en el desarrollo y mantenimiento de la conducta problemática como en la recaída.
No son muchos los estudios dedicados al tema, lo cual es explicable debido a su gran actualidad y, en nuestro país, cabe mencionar los trabajos de Echeburúa (2003), Gil Roales (1996) y Gómez-Peña y colaboradores (2005).

SEGUIR LEYENDO:

http://www.editorialmedica.com/Cuad%20N%C2%BA%2079_80-trab-7.pdf


Thursday, August 24, 2006

WEBS PROFESIONALES DEL AUTOR

Saturday, July 22, 2006

TRANSEXUALIDAD



NÚMERO MONOGRÁFICO SOBRE TRANSEXUALIDAD
Presentación
Revisiones
La transexualidad, transexualismo o trastorno de la identidad de género en el adulto: Concepto y características básicas. E. Gómez Gil, I. Esteva de Antonio, T. Bergero Miguel.
Transexualidad: Aspectos históricos y conceptuales. C. Gastó Ferrer.
Repercusiones personales, familiares, sociales y laborales de la transexualidad. T. Godás Sieso.
Papel del endocrinólogo en el diagnósticon y tratamiento de la transexualidad. M. Puig Domingo, I. Halperin Ravinovich.
La cirugía de reasignación sexual de hombre a mujer. I. Mañero Vázquez, P. MOntull Vila.
Cirugía de reasignación sexual de mujer a hombre. I. Mañero Vázquez, C. Jiménez Cano, P. Montull Vila.
Relaciones de pareja y sexualidad en personas transexuales. M. Fernández Sánchez-Barbudo.
Originales
La atención a la transexualidad por la unidad de salud mental del Hospital Clínicio en los últimos años. E. Gómez Gil.
Epidemiología de la transexualidad en Andalucía, atención especial al grupo de adolescentes. I. Esteva, M. Gonzalo, R. Yahyaoui, M. Domínguez, T. Berguero, F. Giraldo, V. Hernando y F. Soriguer.
Noticias
Desde el Mirador. M. Alvarez Romero.
Agenda

Saturday, July 08, 2006

LA MENTE DEL PSICÓPATA


Entrevista CON Robert Hare
El psicólogo Robert Hare es profesor emérito de la Univerdad British Columbia, en Canadá. Sus estudios sobre psicópatas le llevaron ha desarrollar el test más utilizado hoy en día para el diagnóstico de psicopatías, la escala hare.1996, por sus descubrimientos acerca del sistema inmunológico.


Eduard Punset:
Déjame citar literalmente lo que ha dicho sobre los psicópatas un gran especialista en la materia, no tan importante ni tan famoso como tú, pero bastante reconocido, dijo que “cientos de miles de psicópatas viven, trabajan y juegan con nosotros -tu jefe, tu amigo o tu hermana- y es posible que sigan un camino hacia la destrucción sin tener conciencia de ello. Y todavía más preocupante es no saber qué hay que hacer al respecto. ¿Es cierto?
Robert Hare:
Desde luego, es completamente cierto. Los psicópatas son muy buenos manipuladores y nosotros los consideramos astutos e ingeniosos ya que pueden engañar a otros. Incluso cuando se es experto en la materia es fácil que te engañen y se salgan con la suya.
Eduard Punset:
¿A ti te han engañado?
Robert Hare:
Muchas veces.
Eduard Punset:
A pesar de que gracias a tu trabajo y tus investigaciones, y a las de otros, podemos en la actualidad diferenciar claramente a los criminales y delincuentes que son psicópatas de los que no lo son. Y como características de los psicópatas mencionas la falta de empatía, el no ser capaces de ponerse en el lugar de otros, la falta de conciencia o remordimiento. ¿Cómo podemos explicar a la audiencia lo que quiere decir eso: la falta de empatía, o la falta de conciencia, ¿recuerdas algunos ejemplos?
Robert Hare:
Hay muchos casos donde se puede ver la falta de empatía. Esto sucede cuando no se es capaz de ponerse en el lugar de la otra persona: pero más de forma emocional que intelectual. Es decir que un psicópata puede entrar en tu cerebro e intentar imaginarse lo que tú piensas, sin embargo nunca podrá comprender cómo te sientes. Un ejemplo similar es intentar explicarle los colores a un daltónico. ¿Cómo se puede explicar la empatía y las emociones a un psicópata? Un psicópata puede llegar a relacionarse social o intelectualmente, pero ven y tratan a las personas como objetos. Es muy difícil de explicarlo ya que la gente cree que todos – como seres humanos que somos – debemos pensar y sentir de la misma manera, y no es así. Es muy sorprendente, ya que nos imaginamos que los policías que están en contacto permanente con asesinos, violadores,... saben distinguir quien es un psicópata tan pronto como lo ven, y en realidad no es así. Hay un caso en EEUU, en el que un hombre era sospechoso de haber matado a 8 mujeres. Le iban a condenar por el asesinato de 3 mujeres, aunque sospechaban que había cometido el mismo crimen más veces. Lo que hacían era decirle: “John piensa en la familia de estas mujeres, piensa en lo que están sufriendo, confiésalo y limpia tu conciencia” y como era un psicópata estaba sentado pasándoselo en grande, y haciendo con los inspectores todo tipo de juegos mentales. Pero el hombre finalmente confesó. Y lo hizo porque dejaron de apelar a su sentido de lo bueno y lo malo, ya que no lo tenía, o a su sentido de conciencia, que tampoco tenía, ni a su sentido de la empatía, que era irrisorio. Y empezaron a apelar a su sentido de la grandiosidad, es decir que empezaron a contarle que otro asesino en serie había matado a 30 o 35 personas; y que él sólo había matado a 3, pero si conseguía 7 más ya tendría 10, y que esto haría que subiera de categoría. Y acabó confesando.
Eduard Punset:
Bob hay una cosa terrible que dices, no se puede decir que se disfrute leyendo tus libros, me han encantado, pero no lo he pasado bien ya que proporcionan cierta angustia. El hecho de que aunque no es de nacimiento, se desarrolla muy pronto en la vida. Quiero decir que la psicopatía no es algo que se desarrolla en la adolescencia o más tarde a los 30 años, sino que aparece a los 3 o 5 años y lo que todavía es más angustioso, es que dices que tiene muy poco que ver con familias estables o inestables.
Robert Hare:
Creo que para la mayoría de personas el entorno en el que crecen les influencia mucho, pero en el caso del psicópata la naturaleza les ha ofrecido algo ligeramente diferente del resto de nosotros, y parece ser que las fuerzas normales de socialización que moldean nuestra personalidad – de ser más sociales y de llegar a ser mejores ciudadanos - no funcionan con un psicópata. La cuestión es por qué no. Ya que un psicópata puede venir de cualquier familia: buena o mala.
Eduard Punset:
¿buena o mala?
Robert Hare:
¿Es exclusivamente un problema de genética? No ¿Es un problema del entorno? No. Debe haber una interacción, y el papel que juegan y cómo contribuyen estos dos elementos todavía está por explicar. Pero una cosa que puedo decir es que el psicópata, una persona que desde muy pronto tiene unas características personales como son la falta de miedo, o la falta de ansiedad, el gusto por una vida fácil y la tendencia a ser impulsivo..., estos individuos no pueden ser inhibidos o formados por el entorno de la misma manera que lo serán las personas normales.
Eduard Punset:
Tú has desarrollado algo que se utiliza en todo el mundo: el llamado PCLR o escala Hare, que en realidad es un manual para identificar a los psicópatas. Explícame las ventajas – que son maravillosas – y también los inconvenientes de su uso.
Robert Hare:
El gran inconveniente es cuando se utiliza mal y se pone la etiqueta de psicópata a una persona de forma incorrecta; y si esto pasa a formar parte del historial criminal, la persona está condenada de por vida: se tiene demasiadas connotaciones y significados negativos. En el lado positivo es: si suponemos que yo soy tu médico y creo que tienes la presión alta, y te digo “creo que tienes la presión alta” entonces me preguntarás “esto es todo lo que puedes hacer?”. Entonces te toco la frente y el pulso, y me vuelves a preguntar “y no puedes hacer algo más?”. Entonces saco [50:34] el manómetro y la tomo. Este aparato ofrece ventajas ¿no? Pues es lo mismo que yo he hecho con mi test. El PCLR es un instrumento que he creado para hacer todo lo objetivamente posible el diagnóstico de la psicopatía.
Eduard Punset:
Y si aplicáramos la escala Hare en todo el mundo, se llegaría a la cifra de 1% de la población total que padece psicopatía, el mismo índice que el de la esquizofrenia, o incluso más ¿no? De esto es lo que estamos hablando, lo que es muchísimo, ya que por ejemplo en EEUU es 2 millones de personas...
Robert Hare:
Es más de lo que nos pensamos, y si piensas no sólo en el número de casos sino en su impacto... Si piensas a la cantidad de personas que afecta la esquizofrenia: a la familia, a los amigos más próximos y a la propia persona a la que también crea un gran sufrimiento. Pero los psicópatas no sienten ninguna angustia personal, ellos no tienen ningún problema, el problema lo tienes tú, y durante el curso de sus vidas afectarán a cientos y quizá a miles de personas, de manera que su impacto en la sociedad está fuera de todas las proporciones, más que en números de casos.
Eduard Punset:
Es increíble. Vamos intentar encontrar algún motivo para eso. Vamos a analizar al cerebro, ya que en una investigación que estabas haciendo parece ser que tienen un cerebro extraño, diferente al de otros criminales ¿en qué sentido?
Robert Hare:
Creo que no es en relación a la estructura, que es la misma que la de la gente normal, pero su funcionamiento es de una manera diferente. Y en los últimos 8 o 9 años hemos estado analizando como funciona su cerebro, y podemos establecer las partes que están activas cuando la gente procesa ciertas tareas, o cierta información. Uno de los hallazgos más significativos es que mientras un psicópata intenta analizar algo que contiene una carga emocional, ya sean fotos o palabras, las partes del cerebro que se activan no son las mismas que las que se activan en la gran mayoría de personas.
Eduard Punset:
Lo que quieres decir es que si se le menciona a un psicópata una emoción negativa como la violación, parece ser que las áreas del cerebro que procesan este material son diferentes a las que ....
Robert Hare:
En efecto y de hecho lo que sucede es que si a un psicópata le mostramos la palabra violación en la pantalla del ordenador, la trata como una palabra neutra, como las palabras mesa, silla o árbol. Parece ser que hay muy poca diferencia en la forma que responden, o en las partes del cerebro que se activan. Esto es muy curioso ¿por qué es así? Tenemos los resultados de varios experimentos en los que enseñamos imágenes muy desagradables, como escenas de crimen, y las tratan – a nivel de funcionamiento del cerebro – como si estuvieran mirando algo normal y corriente, como a un perrito o a un árbol. También hemos descubierto que hay partes del cerebro que no activan, y son las partes del cerebro asociadas al procesamiento de emociones, el sistema límbico. El cerebro emocional, como se le llama popularmente. O sea lo analizan lingüísticamente, no emocionalmente.
Eduard Punset:
Hablemos de las terapias, ya que hay algo increíble y fascinante. Tu dices que nos olvidemos de los programas de rehabilitación para estas personas, ya que es posible que funcionen al revés, y que esta gente aprenda cómo engañar. De manera que lo mejor es no rehabilitarlos con un programa convencional. Cómo les decimos esto a los jueces y a los encargados de lar cárceles, y los profesores ya que no funciona ningún programa ni ningún medicamento ¿no?
Robert Hare:
Tienes razón, los programas tradicionales de rehabilitación ayudan muy poco a los delincuentes psicópatas, y existen estudios que demuestran que delincuentes que siguieron estos programas acabaron cometiendo crímenes más graves que si no se hubieran tratado. No es que el programa empeorara la situación, es que el programa no era el adecuado y todo lo que hicieron es aprender nuevas formas de manipular a las personas. Pero no quiero que tú o la audiencia tengan la impresión de que no hay nada que se pueda hacer; porque hay varios países, como Nueva Zelanda, el Reino Unido, y Canadá, donde están trabajando con programas diseñados específicamente para estos individuos. Uno de mis colegas y yo estamos trabajando en un nuevo programa que apela no a su sentido de la conciencia, o su falta de empatía, sino que se basa en el comportamiento cognitivo. Queremos cambiar el comportamiento... es muy difícil pero hay que probarlo ya que lo único que hacemos ahora es encerrarlos. A mucha gente les gusta esto: a los psicópatas como no se les puede hacer nada se les encierra. Pero esto presenta un peligro para todos. Lo que queremos hacer es presentar unos programas adecuados, que logren reducir la propensidad a la violencia.
Eduard Punset:
La ultima pregunta es casi irrelevante después de todo lo que hemos dicho. Iba a preguntarte por qué han tardado tanto los expertos en diferenciar el comportamiento de los psicópatas del resto de los criminales.
Robert Hare:
La pregunta no es irrelevante, y de hecho es una pregunta muy importante. Me gustaría tener una buena respuesta, pero sólo te daré algunas ideas. Tendemos a pensar que las otras personas piensan de la misma manera que nosotros, y nos gusta creer que la gente es buena.
Eduard Punset:
Que la gente es inherentemente buena.
Robert Hare:
Pensamos que si se les da una oportunidad todo irá bien. Algunas personas creen que si les damos un cachorro de perro, un abrazo y un instrumento musical, ya estarán bien. No estarán bien. Esto es parte del problema.
Eduard Punset:
No todo el mundo es inherentemente bueno: esto es difícil de aceptar.
Robert Hare:
No es que sean inherentemente malos, es que algunas personas son más difíciles de socializar que otras. Y los psicópatas se encuentran entre los que son más difíciles. Pero uno de los problemas que existen para tratar esta enfermedad en concreto es que es difícil reconocerlos. Yo di una conferencia en Gales, antes de venir aquí, que tenía el título de “Serpientes vestidas con Traje” y hablaba del psicópata que no está en la cárcel, sino el que está en el equipo de gestión, o es un comercial, o es un marido o esposa. Son personas que no reconocemos, pero las víctimas sí las reconocen. Normalmente cuando acabo de dar una conferencia me dicen cosas como “acabas de describir a una persona que está en mi vida pero que no está en la cárcel”. Los gobiernos y la sociedad quieren una salida fácil, y una salida fácil es decir que todos estos problemas son económicos o sociales. Si invirtiéramos más dinero todo el mundo estaría bien, pero esto no es así. En un mundo utópico el psicópata sobresaldría, ya que sería el predador, porque eso es lo que hacen, se aprovechan de las personas. Podemos tener una utopía perfecta y seguiría habiendo psicópatas.
Eduard Punset:
Y esto es políticamente incorrecto.
Robert Hare:
Sí y no nos gusta utilizar el término psicópata, aunque están en todas las áreas donde se puede obtener algo: desde pozos con agua, tierras de labranza o allá donde haya poder o prestigio. Donde se pueda obtener dinero habrá un psicópata bien vestido e inteligente que le atrae estas cosas y que lo hará muy bien para conseguirlo. De manera que hay muchas áreas: negocios, política, etc, en las que el psicópata inteligente encontrará un hogar muy confortable.