Thursday, November 10, 2005

RUPTURA DE PAREJA Y CONSECUENCIAS

RUPTURA DE PAREJA Y ANSIEDAD-DEPRESION-PENA MORBIDA

Cuando se produce una ruptura de pareja, uno pierde a alguien sentimentalmente importante. Toda pérdida produce melancolía, es decir, tristeza, y, en algunas personas, pueden provocarse cuadros de ansiedad, depresivos y pena mórbida (un trastorno donde la tristeza es el síntoma más notable y que perdura a lo largo del tiempo). Nos estamos refiriendo a aquellas rupturas donde no cabe conciliación porque una parte de la pareja no desea continuar con la relación.
En el caso anterior, siempre hay una parte que desea continuar con otra parte, que no lo desea. Algunas personas suelen presentar los problemas emocionales que hemos indicado arriba. En su caso, aún sabiendo que la anterior relación es imposible o muy problemática, los sentimientos el empujan a rehacerla. Es decir, el corazón va por un lado mientras la cabeza va por el otro. En este caso, no caben medias tintas: debe producirse una ruptura total y no ver al otro nunca más, ni hablar con él, ni, de momento, ver o estar en cualquier situación u objeto que despierte el recuerdo. Se trata, efectivamente, de una situación al principio muy dura, pero es el único camino para poder vivir sin problemas, para estar a gusto consigo mismo, solo durante un tiempo (sin relaciones sentimentales nuevas apresuradas por falta de afecto), y con la ayuda adecuada ir encontrando el sentido y el gusto por la vida sin el otro. Aunque haya una ruptura por medio, algunos suelen verse de vez en cuando, tener relaciones sexuales incluso, en un intento, siempre unilateral, de rehacer una relación que nunca más se dará: el resultado es que el que más quiere cada vez se siente peor, mientras el otro puede seguir viviendo su vida. Por eso, cada cual debe hacer su vida, sin el mínimo contacto, y la parte más afectada recibir ayuda porque si hay problemas emocionales después de seis meses de la ruptura, lo más probable es que el trastorno consecuente a la pérdida sentimental perdure a lo largo del tiempo. No obstante, hay personas que optan por ayuda profesional para abreviar lo máximo posible el sufrimiento, lo cual se consigue muy satisfactoriamente con terapia cognitivo-conductual. La terapia es más compleja, pero este es el camino fundamental a seguir: estar solo, tratar de llevar la vida habitual y, si ha lugar, recibir ayuda profesional para romper la dependencia afectiva con respecto al otro y, con tiempo y esfuerzo, poder seguir viviendo sin este problema.

RUPTURA DE PAREJA Y ACOSO

Después de la ruptura de pareja, además de los efectos de la pérdida sentimental, puede darse el acoso. En éste, hay que atender fundamentalmente a las consecuencias y en ciertos casos la solución ha de ser legal. Aún así, cuando el acoso ha desaparecido, las secuelas que el mismo han dejado en la persona pueden demandar ayuda terapéutica.
Una de las reacciones más comunes ante la ruptura de una pareja es intentar rehacerla, pero en este intento de reconstrucción se puede ir más allá de la pesadez y producirse el acoso. La forma típica, que los ingleses llaman stalking ( literalmente “caza a la espera o acecho”), el acosador puede hacerse el encontradizo con la víctima, esperarle a la salida del trabajo o de casa, etc. Hay casos en que el acosador no muestra su presencia y otras que sí, lo cual puede ser de manera distanciada y cortés o amenazante y agresiva. El hecho de sentirse vigilada produce en la víctima sentimientos de vulnerabilidad y ansiedad, máxime si el acosador se muestra amenazante o suplicante, lo cual crea un sentimiento de impotencia frente al control del entorno (“haga lo que haga no me deja en paz”), de privación de la libertad y de coacción continuada, que definen la coacción por acecho.
Este tipo de acoso debe diferenciarse del acoso sexual simple, ya que aquí no se busca la mera gratificación sexual, sino la reconciliación y el restablecimiento de una relación más amplia y profunda que se perdió.
Los trastornos emocionales en el acoso después de la ruptura son las características de cualquier tipo de acoso y la terapia ha de seguir el camino más exitoso, destacando las estrategias de intervención cognitivo-conductuales.




4 comments:

aleyxandre said...

Muy bueno este post S, Es crudo este tipo de situaciones, hacerse ilusiones con una persona y con el paso del tiempo descubrir facetas que no estaban integradas en el "plan". En mi caso particular por desgracia para mi, todabia me acuerdo de ella, pensar que estara haciendo, o si estara bien, pasa muy a menudo que nos enamoramos de personas que no deveriamos. Te doy toda la razón en que se esta mejor solo que muchas veces con personas que no aportan nada. Un fuerte abrazo

Anonymous said...

La verdad es que lo leo y me siento totalmente identificado.Mi pareja no quiso continuar relación Algún día me ha llamado o mandado msg para saber de mi; mi reacción ha sido invitarla a que no me llame más, ni yo a ella, puesto que vuelvo a sufrir si cabe aún máa que al principio, de la ruptura (7 meses).Tambien evito ir al lugar donde ella tiene su residencia para evitar tener recuerdos pues me crea gran tristeza (yo me considero una persona fuerte sin embargo).Un saludo a todos y ánimo que tenemos derecho a una segunda oportunidad también.

Leave said...

Que hay:

Veo que este post es antiguo, pero lo he encnotrado y me ha parecido interesante reseñar el mío, que acabo de empezar, para ayudar a todos los que no encontramos en esta situación tan desagradable.
Mi blog es para que la gente vea que hago yo para superar esto.

La lucha interna contra el "Yo interior" y como reconocer sus estartegias.

Espero os sirva de ayuda:
http://rupturapareja.blogspot.com/

Un saludo

Anonymous said...

Hola! muy interesante este post.
como me hubiera gustado saber de este post y todavia mas que tenia un nombre especifico me hubiera ayudado a entender lo que me estaba pasando , afortunadamente busque ayuda y ahora estoy bien. no fue nada facil .
Gracias por la publicacion de este post.